viernes, 21 de diciembre de 2012

UNA NAVIDAD CON ESPERANZA
Por Sofía Flores
El departamento alquilado era muy pequeño pero la familia hacia todos los esfuerzos necesarios para acomodar sus cosas, una vecina acongojada comento “es una pena que esta familia no tenga un hogar”, aquí se escucho la voz de una niña quien le respondió “si tenemos un hogar lo que pasa es que no tenemos donde ponerlo”.
Es característica en esta época del año ver a las familias  identificar  las fiestas de navidad y fin de año con el arreglo navideño bonito, una casa hermosa, ropas nuevas, juguetes, regalos, agasajos, banquetes, así como la esperada cena familiar  para confraternizar entre amigos y familiares.
Podemos advertir que cada aspecto publicitario invita a la unidad  y paz entre los hombres , unidad  familiar, esperanza, alegría y reconciliación, no obstante al margen de ello están aquellos cuya navidad les trae indiferencia, tristeza  o melancolía, ya sea por un egoísmo adherente a su naturaleza, por estar afrontando momentos difíciles, problemas personales, en los ambientes de un hospital, la cárcel , zonas de emergencia, o simplemente porque están viviendo momentos de incertidumbre o angustia, aquí la representación de un hogar feliz es solo un sueño o una fantasía por realizar.
Uno de los aspectos positivos en la religión cristiana, es la representación de la llegada de un niño que más tarde sería el artífice de una transformación en las costumbres vánales de la época, promulgando  reconciliación y perdón, este legado seria su fin , sin embargo este niño dejaría plasmado  en cada hogar  la luz de un renacer en fe y esperanza, no necesito de una esplendorosa casa, ni de ropajes finos ni de banquetes exquisitos, solo preciso de un pequeño establo, la luz de las estrellas,  y el calor del amor de sus padres, de esta forma se convirtió en el escenario que cada año nos trae a la memoria,  sin importar en donde estemos ni lo que seamos, sin mediar ideología, raza, credo o color, seamos pobres o ricos, el eterno mensaje es de paz y amor.
De ello podemos desprender un sentimiento difícil de obrar,  SOLIDARIDAD, solidaridad  en el interior de nuestras familias y amigos  en general,  es con solidaridad como se afrontan los momentos difíciles y se encuentran soluciones, es así  como nos desprendemos del egoísmo haciendo relucir el  lado humano de nuestra naturaleza que nos lleve a progresar ayudándonos unos a otros, mediante la solidaridad  podemos ser más fuertes , con ella se abren nuevos horizontes en el progreso personal, familiar y nacional.
No obstante precisamos de una clara predisposición hacia la tolerancia  reconociendo nuestras limitaciones pues nadie es perfecto,  es así como encontraremos puntos de conciliación en aras de un beneficio en común para todos.
La  vida es breve pero suficiente para hacer de ella algo grande, dediquemos esta navidad a regalar esperanza, a reconciliarnos dejando muy atrás el orgullo, a inculcar en nuestros hijos o amigos  la importancia de ser solidarios unos a otros, no sigamos formando seres egoístas e intransigentes, asimismo valoremos cada esfuerzo por más pequeño e insignificante que sea, aunque no siempre sean nuestros sueños , seamos  honestos en darles el merito justo y equitativo acorde con sus talentos y aspiraciones.
En estas fiestas  mas allá de la algarabía o la tristeza , renovemos   aquella fuerza interior que nos ayuda a luchar , aquella esperanza  viviente entre el triunfo y la derrota, mantengamos la fe en un mañana mejor  para nosotros y nuestras futuras generaciones, porque   gracias  nuestro esfuerzo  ellas heredaran  el mundo fraterno y solidario  en el cual vivirán en paz.

¡FELICES FIESTAS AMIGOS!