jueves, 21 de diciembre de 2017


TERMINO LA VACANCIA DEBEMOS AVANZAR


Por Sofia Flores

No se buscaba defender ni proteger el orden institucional democrático, fue una contienda de intereses personales entre Fuerza Popular y PPK , fue  la soberbia de una bancada hambrienta de poder político, una bancada elegida por el pueblo si, pero el pueblo agradecido al recuerdo del Ing. Fujimori no por los méritos de Fuerza Popular, quienes ahora se abocaron al moralismo político querer limpiar una corrupción cuyo engranaje estuvo ligada a muchos gobiernos anteriores y por ende afectar a todos los involucrados en las negociaciones de los contratos que hicieron obras en el Perú y ahora buscaron el pretexto moral político para destituir al presidente de la república.

Pero lamentablemente en este afán mezquino e hipócrita alegando defender a los más pobres, por el contrario estuvo en peligro la estabilidad del país, estabilidad fruto de inmensos sacrificios y resentimientos aun latentes en el pueblo peruano.

La lucha contra la corrupción principalmente no solo implica perseguir, sancionar y condenar, es una tarea de estrategia, plasmando en hechos controles necesarios para no dar espacios al accionar corrupto de los funcionarios. Esta tarea debería ser lo mas importante para nuestras fuerzas de oposición, no así seguir con arrogancia o frustración por no estar en el palacio presidencial.

PPK no es un personaje nuevo en la política peruana, su presencia ha estado desde el primer gobierno de Belaunde, por ello no ha sido una excepción a toda inmoralidad del mecanismo corrupto de Obredecht, así como nadie puede alegar que todo nuestro sistema democrático esta fuera de la inmoralidad política.

Fuerza popular se identifica con no pertenecer al pasado, pero se estanca en el presente a través de su plan de fiscalización, deteniéndonos a cada instante, interfiriendo ante el ejecutivo con interpelaciones o denuncias para seguir desfilando ministros y demás autoridades, es decir una obstrucción disfrazada de supervisión.

Podemos rescatar de este hecho bochornoso por la intención de vacancia, el exigir a nuestros políticos mirar hacia adelante preocupándose mas por el desarrollo del país, concertando para solucionar nuestros problemas más emergentes, lo más importante para nuestro orden democrático es que la corrupción no siga haciendo daño, no siga enfrentándonos provocando a la inmoralidad política ganar poder e intereses personales.

Debemos avanzar el país necesita una fuerza de oposición para controlar y hacer funcionar nos nuestros sectores productivos, así como elaborar proyectos leyes necesarios para luchar contra la injusticia.

Hay mucho por hacer, pero se necesita predisposición para trabajar en solidaridad por el Perú.


lunes, 11 de diciembre de 2017


LOS AGUINALDOS DEMOCRATICOS


Por Sofia Flores

“La democracia cuesta”, esta es una afirmación respaldada por muchos políticos, bajo esta premisa justifican un congreso, cuyos integrantes poco les importa los excesos de una planilla dorada y los admirables aguinaldos democráticos, para conciliar su conciencia reparten uno que otro regalo u homenaje de buena voluntad como quien, llenando tachos de caridad, olvidándose de la verdadera justicia social y económica.

Es así como estas fiestas navideñas se identifican con una marcada democracia indolente e injusta, es así como se da mas aliciente al descontento y desconfianza en un sistema de gobierno llámese para el pueblo y por el pueblo.

El mejor regalo en dar por nuestros queridos padres de la patria seria, concertación, desprendimiento, justicia y solidaridad con un país donde pocos reciben mucho, pero muchos reciben poco, ellos luchan cada día ante la adversidad, indiferencia, falta de oportunidades y pobreza.

Los peruanos no necesitan un regalo de caridad, necesitan la predisposición de sus autoridades y políticos, para una distribución mas justa de los recursos del estado, a fin de no seguir siendo un país desintegrado cada quien disfrutando de su suerte o privilegios.

La democracia no debe ser el sitial de honor de enriquecimiento, debería ser el ejemplo de servicio con dedicación al país y su precio no debe caer en la ostentación ni en la soberbia.

Es muy difícil pedir a nuestro congreso desprenderse de tantos privilegios en estas fiestas, este es un debate caído en el vacío de la indiferencia, pero como peruanos debemos luchar por no conformarnos o seguir con esta cadena de injusticia, solo así lograremos la verdadera democracia que todos nos merecemos.